
Puntos repartidos. Los oceánicos sumaron su primer punto en Sudáfrica y siguen con vida, mientras que los africanos quedaron líderes del Grupo D y dependen solo de ellos para avanzar.
De arco a arco. El dominio comenzó siendo de los canguros, quienes sabían que no podían dejar puntos en el camino si querían seguir vivos en la competición.
Pese a eso no había situaciones claras y un tiro libre, a los 11 minutos, fue la llave para abrir el marcador: Bresciano ejecutó un tiro libre que no parecía traer riesgos para Kingson, pero luego de picar en el césped, el portero tuvo complicaciones para retenerla y el rebote le quedo a Holman, quien estampó el primer gol australiano en el Mundial.
Luego llego la reacción ghanesa. Un centro encontró la cabeza de Mensah y parecía que allí estaba el gol, pero apareció la mano de Kewell. El australiano fue expulsado y el penal fue convertido por Gyan (foto).
Un rato y un rato. El comienzo del segundo tiempo fue favorable a los de blanco, quienes aprovecharon la ventaja numérica para manejar el balón y arrimarse al arco de Schwarzer, pero sin la puntería suficiente para aventajarse en el marcador.
Por ello llegó la reacción australiana: empezaron a manejar los hilos del encuentro y tuvieron algunas situaciones de gol que no pudieron ser concretadas.
Un pasito más. Es lo que le falta dar a los de Rajevac para pasar de fase. Un empate ante Alemania les bastará para lograrlo.
Ganar y esperar. Los dirigidos por Verbeek tendrán primero que superar a Serbia y luego analizar el resultado del otro encuentro. Uno de los grandes problemas de los oceánicos es la diferencia de gol, ya que en el primer encuentro recibieron 4 tantos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario