
Lejos del sueño. Este partido correspondiente al grupo F se jugaba sabiendo que el duelo entre italianos y paraguayos había terminado en igualdad, y por ello quién ganara este encuentro quedaría como líder del grupo y a un paso de la clasificación. Pero esto no ocurrió y ahora tendrán que sorprender ante sus próximos rivales.
Dominio por completo. La posesión del balón y el buen juego se vio por parte de los europeos, quienes apostaron por el juego por bajo. De esta manera lograron generar las situaciones más claras del encuentro e incluso siguieron haciéndolo luego de ponerse en ventaja. Pero no lograron ampliar debido a las intervenciones de Paston, el portero neozelandés, y la defensa que iba en busca del bloqueo ante cada remate.
Por parte de los oceánicos se vio un juego a los pelotazos largos, complicando a la defensa rival, pero sin poder generar situaciones claras para inquietar la valla custodiada por Mucha.
Golpe a golpe, centro a centro. Los centros fueron vitales para golpear en este encuentro. A los 5 minutos de iniciada la segunda mitad, luego de que Robert Vittek (foto) le ganara la espalda a su marcador y, tras un preciso centro de Sestak, cabecearía desde la puerta del área menor para poner en ventaja a los de Vladimir Weiss.
El partido se iba y los 3 puntos se quedaban para los eslovacos, pero en el minuto 3 del tiempo agregado, un centro de Smelz encontró la cabeza de Reid, quien estando solo cabeceo contra el palo izquierdo del arquero y consiguió la igualada para los all whites.
No desanimarse y seguir soñando. Es lo que deberá hacer el elenco europeo para llegar plenos a su segundo encuentro ante el seleccionado de Paraguay, donde ponen en juego sus chances de acceder a la segunda ronda.
Tomar el impulso para progresar. Los oceánicos tendrán que ser más sólidos en el fondo y más efectivos en sus ataques si desean sorprender a la dura Italia y a todo el mundo.

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